La luz que siempre me ha guiado

Todo educador social tiene una historia.

Algunas de esas historias son el racismo, la violencia, el bullying. Ahora que queda menos para el final de este blog, quiero contaros la mía, la historia que ha hecho que yo llegue a donde estoy, pero para ello tengo que involucrar a una persona muy especial para mí. 

Primero quiero hablaros del papel de las familias en la educación social. Al final, son las personas más cercanas a nosotros, desde pequeños están a nuestro lado, sobre todo nuestros padres.

En mi caso quiero hablar de mi padre,  David, un hombre que a primera vista puede parecer serio, pero que realmente es todo lo contrario y todos los que habéis podido conocerle podéis corroborarlo. 

Precisamente ese hombre que parece serio, es realmente un hombre amable, simpático y con un corazón inmenso. 

Mi padre siempre ha estado a mi lado, desde el momento en el que nací, llegué a sus brazos y desde entonces nunca me ha soltado. Me ha acompañado en todo momento, me ha dado cariño y apoyo siempre, cada vez que he tenido (y que sigo teniendo) problemas, ha estado conmigo y me ha inculcado valores, valores que han hecho que yo llegue a ser la persona que soy ahora. Esos mismos valores que han hecho que llegue a la educación social y a querer dedicarme a ello.

Él no tiene un título, no es educador social, pero si me ha enseñado lo que es un educador social. Un educador social sabe escuchar, sabe acompañar y te acompaña en todo momento, hasta que tiene  que dejar que hagas las cosas por tí mismo. 

Ahora sí, voy a contaros un poquito mi historia. Desde que soy muy pequeña, mis padres están separados, no es nada del otro mundo, pero hay un sentimiento que es extraño, realmente, de pequeña no entendía que pasaba, solo sabía que yo era una especie de "maleta" que se quedaba una semana en una casa y otra semana en otra.

Al final te terminas acostumbrando. Hasta que mi madre se fue a otra comunidad, aquí llegó la mayor incertidumbre. No entendía por qué mi madre se había ido y mucho menos por qué había tantos juicios, pero si comprendía una cosa, que mi padre siempre estaba a mi lado. Que nunca me soltaba, siempre que necesitaba su ayuda estaba y entonces lo supe. Yo quería ser como mi padre, a demás de ser,  como dicen muchos, "Dos gotas de agua" o "Clones", yo quería ayudar a las personas como mi padre me había ayudado a mí.

Imagen propia


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