El cruce de caminos
Muchas veces he hablado con varias compañeras y amigas del mismo tema, no siempre con las mismas palabras, pero si con la misma conclusión todas y cada una de las veces. Cada educador social tiene una historia que contar, una historia que le ha marcado y por ello ha decidido estudiar educación social.
Para precisamente mostrar esta realidad, he creado este mapa de un día de una educadora social en 2050. El mapa está hecho a mano, con las paradas que creía más importantes y representando de forma gráfica lo que sentía que encajaba en cada una de ellas y teniendo en cuenta las canciones que iba escuchando mientras lo elaboraba.
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| Imagen propia |
Aprovechando que me encanta escribir comencé haciendo una pequeña historia de la educadora social, precisamente esa historia que hace que llegue a trabajar en este ámbito. Tras ello, cogí mis cascos y me fui poniendo las canciones que creía que encajaban mejor para cada una de las paradas y mientras las escuchaba, terminaba de darle forma a la pequeña historia del día de nuestra educadora social en 2050.
1. La vereda de la puerta de atrás (Amarillo)
El sol da comienzo a lo que parece un buen día. La educadora social sale de su casa feliz, pero a la vez con un nudo en su estómago, una preocupación. Algo le dice que hoy va a pasar algo.
2. La luna me sabe a poco (Naranja)
La educadora pasa por un cruce de caminos cercano a su casa. El mismo que hacía años veía.
Recuerda su infancia, las decisiones que tuvo que tomar desde muy pequeña y siente todos los sentimiento que recordar aquello le genera.
Pero tiene que ir a trabajar. Debe hacer lo que mejor se le da, ayudar a los demás.
3.Niño soldado (Azul)
Llega a su puesto de trabajo en un centro de acogida, a simple vista el día parece tranquilo, pero eso va a cambiar.
Una pequeña de 7 años llega allí. Una madre ausente que se fue para rehacer su vida con su nueva pareja. Un padre desempleado que no puede dar más de sí para mantener su hogar.
Algo familiar la invade, ese sentimiento que hace que el corazón se le parta en mil pedazos, la tristeza más profunda que el ser humano puede llegar a sentir.
4. Entre poetas y presos (Verde)
1, 2, 3... Respira hondo, toma aire y lo expulsa despacio. Intenta calmar su respiración.
Se acerca a la pequeña y esta se aparta. Necesita espacio y la educadora lo sabe. Simplemente se limita a saludarla desde la distancia, intentando ganarse algo de su confianza.
Pasado un tiempo la voz temblorosa de la niña hace mella en el silencio.
5.A la sombra de mi sombra (Rojo)
¿Dónde está mi padre? Pregunta la pequeña y a la educadora se le cae el corazón a trocitos.
Él no puede estar aquí ahora mismo, pero pronto podrás verle, te lo aseguro. Intenta tranquilizar a la niña y también a sí misma, sabe perfectamente por lo que está pasando la pequeña, tampoco era mucho más mayor cuando ella vivió casi la misma situación.
6.Por la boca vive el pez (Morado)
¿Quieres dibujar? Le pregunta la educadora. La pequeña asiente y ambas cogen unos folios con unos lápices.
Dibuja lo que sientas, lo que primero se te venga a la mente. Esas mismas palabras pronunciadas hoy por la educadora fueron las mismas que le dijeron a ella hacía mucho tiempo ya.
Su día quizás no ha sido el mejor, le ha traído muchos recuerdos pero sabe que ha podido ayudar a una pequeña y a la vez a la pequeña que ella fue un día.



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