Arrancado del surco del huerto

Los jóvenes de hoy en día son el futuro o eso dicen... 

Siempre he pensado que era cierto, pero ahora, viendo a los jóvenes hablar sin saber y decir frases como "Con Franco se vivía mejor" o "Esto con Franco no pasaba" me hace pensar si realmente es verdad lo que dicen de los jóvenes.

No hemos vivido en la dictadura y lo poco que sabemos, viene de los que tenemos la suerte de tener abuelos que nos cuentan todo lo que sucedía.

Hoy hemos tenido la suerte de asistir al recital de Luis Pastor, un cantautor (o como le gusta a él Militante de la música) durante la dictadura franquista. Quizás todos pensamos al principio que iba a ser una simple charla más, pero yo me fui de allí con una sensación diferente.

Luis nos recitó su vida en forma de poema, para después pasar a una pequeña reflexión y cantar algunas de sus canciones para nosotros.

Imagen cedida por Irene Hurtado

La verdad es que hay muchas cosas de las que contó Luis que se me han quedado grabadas en la memoria y no creo que nunca las pueda sacar de mi cabeza y quería destacar alguna en esta publicación.

Luis nos comentó que su familia tuvo que irse de Extremadura y se instaló en Vallecas y Orcasitas, dos barrios obreros de la periferia de Madrid, los cuales en aquellos entonces no estaban ni asfaltados y las calles eran de tierra.

También destacó como las personas que no iban a misa los domingos eran señalados e incluso les quitaban sus raciones de comida. En estos actos que el cantautor recita se ve muy bien como el régimen utilizaba la violencia y el miedo para propiciar así el control. 

Al igual que en otra de las anécdotas que nos comentaba, como  el director de su colegio les castigaba pegándoles, pero los niños y las niñas recibían diferentes castigos; a los niños les pegaban en la cara, mientras que a las niñas en el culo. Pero lo que realmente se quedó grabado en mi mente fue una frase que dijo él "Parecía que aquel hombre disfrutaba haciéndolo", dando a entender la brutalidad de aquellos actos que se veían con normalidad.

Vídeo propio

Las parejas no podían besarse en público. Me quedé bastante pensativa, ni siquiera una pequeña muestra de amor como puede ser un beso estaba permitida. Luis nos contaba como las parejas iban a los andenes del tren para poder besarse, ya que allí si estaba permitido a modo de despedida, así que aprovechaban la pequeña oportunidad que tenían. Cien pesetas, ese fue el precio de la multa que un día le pusieron por tener a una amiga sentada en la rodilla en el parque de Azorín. En estas pequeñas cosas se ve la realidad que muchos de nuestros abuelos y bisabuelos vivieron.

Nos contaba también como las canciones  tenían que pasar hasta tres filtros para que pudieran ser grabadas y reproducidas en la radio. Incluso comentó como rayaban los discos físicos para que no pudieran ser escuchados. Cantar en aquella época no era simplemente escribir una letra y montar una base, era buscar metáforas para poder hacer que la gente abriera la mente y se denunciara la realidad social de la época, pero como bien dijo,  "España era un burro sin memoria ... Igualita que ahora".

Tras la charla salí del salón de actos con la sensación de que realmente los cantautores no estaban tan en el olvido como pensaba. Como gran amante de la música que soy, vi similitudes con el rap y todas las denuncias sociales que se esconden en sus letras, lo que hace que aún siga viendo ese pequeño rayito de luz.

Como bien dijo Luis Pastor "El canto amansa a las fieras y también los corazones"

Imagen cedida por Laura Muñoz

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